martes, 9 de abril de 2013

Ballast der Republik

El lastre de la república... eso es lo que quiere decir Ballast der Republik.

Hace una semana se desató el infierno en Argentina, más precisamente en la Ciudad de Buenos Aires (alias Capital Federal, o CABA), y luego en La Plata.
Irónico: siempre pensé que el infierno era más bien sequito. Caluroso. En fin, un infierno... pero no. El infierno fue una inundación TREMENDA, de la san concha, que arrastró de todo... inclusive muchas, muchas vidas.

Inmediatamente, casi... como si fuera una respuesta natural, una continuación automática y una extremidad más de la humanidad, apareció la solidaridad. Todos y todas, juntando cosas para los damnificados (excelente palabra), acercándose a ayudar, refugiando en su hogar a gente que tiene en este momento una gran pileta de agua sucia donde antes solía estar lo que llamaban "hogar". Muchos de nosotros (por no decirr todos, porque no puedo dar un estudio abarcativo, vió?) salimos a mostrar, con el pecho henchido de orgullo, que "así somos los argentinos".

Vamos! Que hasta el Papa, que es argentino, donó dinero para ayudar a los necesitados. También una estrella del boxeo.

Muy loable, claro. Definitivamente lo es, no me malentiendan.


Si no fuera por...

Claro, porque siempre hay un pero.
Lo esperaban, verdad? Claro que sí. Dice mi marido que parezco hecha a medida para quejarme...

Ok, retomemos. Si no fuera porque lo que sucedió es, directa o indirectamente, nuestra culpa.
Sí, leyó bien... NUESTRA. Mía también, me hago cargo.

Levante la mano el que NUNCA tira un papelito a la calle...
Levante la mano el que NO votó al de turno... pero que tampoco votó a algún otro por convicción (no, no: para que no gane el que ganó NO es convicción real, no jodan).
Levante la mano el que saca la basura todos los días en el horario indicado.
Levante la mano el que asiste de alguna manera directa a toda la gente que no sólo esta vez se quedó sin nada, sino que vive con lo mínimo indispensable.
Levante la mano el que no busca algún tipo de rédito por ayudar.
Uf! Casi me olvido... levante la mano el que NO fue malpensado y creyó que mucha gente se hizo la boluda y fue a buscar donaciones para "renovar" sus cosas (ah, sí sí... lo he escuchado...)
Y por último, levante la mano quién, todos los santos días de su vida, actúa en consecuencia para que todo sea 100% perfecto para su prójimo, para el futuro de sus hijos, y para la naturaleza.

Eh...? Estoy esperando.

Ah, ya me parecía.
Creo que hay muy pocos, por no decir nadie, que se comporta como supuestamente deberíamos. Si encuentro a alguno que sinceramente puede decir que puede levantar la mano ante todas las afirmaciones anteriores, creo que tengo mucha suerte.
Somos el lastre de la república. Hasta que no hagamos las cosas sin avivadas, sin argentinadas, pensando en los demás siempre, cosas como éstas van a pasar. Vamos a tener dirigentes que hacen cualquiera, porque la mayoría probablemente los votamos pensando en cualquiera... y lo que es peor, no les exigimos dejar de hacer cualquiera. Vamos a tener una ciudad hecha pelota y sin previsiones, porque no la cuidamos ni demandamos saber cómo reaccionar ante eventualidades.

Volviendo a lo del pecho henchido y a lo de decir "así somos los argentinos".... ehm... no sé cómo explicárselos, pero... si siempre fuéramos así, estas situaciones NO llamarían tanto la atención.
Es más, no sucederían: la solidaridad sería una constante y no llegaríamos a situaciones en las cuales la solidaridad sea un hecho que destaque.
Las cosas destacan cuando no es lo habitual...

Vamos a seguir siendo un lastre... espero poder cambiar.
De a una cosa por vez.

Me voy a reciclar aceite, bye! Bis Bald

(PD: sí, retomé alemán, estan al horno)

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